10/09/2011

Inteligencia emocional y Feng Shui


Inteligencia emocional y Feng Shui
x Jesús Gabriel Gutiérrez
Autor del libro “Feng Shui, el arte de crear un entorno positivo para tus emociones” RBA-Integral

El alma y sus paisajes

Para el alma, el cuerpo es un paisaje que le influye tanto como para sentirse afligida o liberada según las experiencias que experimente en su compañía. El alma percibe al cuerpo como un paisaje en transformación, el cual es influenciado por los lugares por los que transita, hasta el punto de absorber información sutil que el intelecto no suele advertir. Así, pues, las formas de los objetos, del hábitat, de la ciudad y del paisaje influyen más de lo que imaginas sobre el bienestar de cualquier ser vivo.

Inteligencia emocional

Lo que estamos viendo emerger como Inteligencia Emocional procede de la aportación de Daniel Goleman, quien sentó las bases en un libro de titulo homónimo publicado en 1995. Sin embargo, este auge no se refiere a algo nuevo que antes no conociéramos, sino que, más bien, auguraba un declive de la racionalidad pura y dura surgida a partir de la Ilustración y, aún más, a partir de Descartes y de las revoluciones industriales sucesivas. Así, pues, hemos estado viviendo en la quimera de la racionalidad. Y no es que la racionalidad no sirva, es que no engendra lo que podría engendrar de no haber sido porque el énfasis en métodos orilló la intuición y la sabiduría innata que todos tenemos por el hecho de estar vivos. Un mundo quieto es racionalizable y clasificable, ciertamente, pero resulta que el mundo no es ni racionalizable ni clasificable. Con el viejo paradigma dando sus últimos coletazos, pretendimos explicar el mundo y los comportamientos humanos de acuerdo a alguna ordenación que nos permitiera controlar, planificar, cuantificar, prevenir, etcétera. Ahora vemos que la racionalidad sin intuición o sin emoción no nos ha llevado a ningún sitio –o, mejor dicho, a donde nos ha llevado es a la insostenibilidad económica e intelectual-. La eficiencia que pretendíamos se ha quedado en un sinsentido.

Si en Occidente estamos redescubriendo las emociones como propulsoras de la acción y de la transformación, y con ello seguimos creando nuevas categorías, prueba de ello son los libros de Howard Gardner, en Oriente, estas divisiones simplemente no existen. La cultura china no pone en lugares separados lo racional, lo emocional y lo intuitivo. Observan el mundo desde una percepción más madurada, estable y equilibrada que la occidental. Tampoco conciben lo humano separado del entorno, del territorio y del cosmos. Un ejemplo de ello nos lo proporciona la Medicina Tradicional China, la cual considera al cuerpo humano como un fractal del cosmos. Lo curioso del caso es que una percepción muy similar ya la teníamos en occidente antes del siglo XVIII.

La filosofía del Feng Shui

El Feng Shui recoge y refleja en la práctica una filosofía holística en la que el contemplar, el pensar, el sentir, el intuir, el ordenar y el actuar se nos presentan como una sola cosa. Siguiendo el paradigma que comparte con la Medicina y la Astrología chinas, el Feng Shui entiende que el hábitat en el que nos desenvolvemos, los paisajes mayores que lo circundan, el cosmos, la psique y el cuerpo están regidos por las mismas leyes universales. Atendiendo a esta sutil percepción podemos comprender con facilidad intuitiva una serie de cosas a las que no podríamos llegar sólo con lo racional o lo intelectual.

Sin embargo, y todo hay que decirlo, gran parte de lo que nos dicen que es el Feng Shui no es otra cosa que conjuntos de recetas cortoplacistas totalmente descontextualizadas del significado original. Estos recetarios no contribuyen ni dispensan la ayuda que pretenden dispensar. El Feng Shui, como la radiestesia, es en realidad un arte dirigido a desarrollar la sensibilidad y la percepción sutil de la energía. El protocolo y las técnicas del Feng Shui no deberían eclipsar con soluciones trituradas y dictadas por un canon su gran valor añadido, que es la posibilidad de percibir el mundo, y nuestro lugar en él, como una trama que está siendo tejida incesantemente.

El Feng Shui en la práctica

Nuestra vivienda forma parte de nosotros; y nosotros, a su vez, de ella. Se podría decir que un cambio personal, acompañado de un movimiento en el hábitat, puede facilitar el despliegue de facultades, promover la generación de oportunidades, acelerar procesos que parecían estancados, etcétera.

También, por otro lado, nuestra casa contiene recursos que no utilizamos, de modo semejante a potencialidades que tenemos y que nos pasan desapercibidas o infravaloradas por nosotros mismos.

Una forma de entender en la práctica el principio básico del Feng Shui es estableciendo una analogía entre nuestra personalidad y el hábitat en el que nos desenvolvemos. Podemos localizar actitudes erróneas y actitudes excelentes en nuestros devenires cotidianos e, igualmente, localizar en la vivienda lo erróneo y lo excelente de manera que podamos actuar simultáneamente facilitando el cambio.

Una vez planteada y reconocida la necesidad de cambiar, podemos acudir a los consejos canónicos del Feng Shui; o bien, mucho mejor, valernos de nuestra intuición y establecer un diálogo con las zonas del hábitat, los objetos, las formas y los colores que en él estén. En este sentido, habría que considerar que todo lo que hay en la vivienda es un ser vivo -una extensión de nosotros mismos- que nos puede hablar si le hacemos la pregunta adecuada. Como ejemplo de esto que les digo, tomen un objeto que puedan sostener en las manos y paséense con él por la casa. Háganlo con detenimiento, incondicionalmente, y sin ideas o intenciones preconcebidas. Es posible que en algún momento noten que el objeto parece que quiera ser colocado en un lugar. También pueden probar, en el caso de que haya que pintar la pared de otro color, a imaginarse qué colores la pared parece pedir. Pueden ir probando imaginariamente colores. Háganlo con calma. Imagínense que la pared ya está pintada y observen si ocurre algo en sus vidas en días sucesivos. Tengan paciencia. Puede que no. Al cabo de unos días, si ven que no ocurre nada, prueben con otro color. Agudicen su intuición y su sexto sentido.  Si hacen este experimento con la calma y la receptividad debidas, la vida les resultará verdaderamente mágica.

Si se sienten con ganas de utilizar el Feng Shui de manera intuitiva, sin mapas y sin recetas canónicas, su inteligencia emocional habrá dado un paso adelante y, quizá, también, hacia arriba y sin dejar de tocar pies con tierra.

19/08/2011

Genius Loci

Genius Loci
artículo de Luis Racionero publicado en el suplemento Cultura/s de La Vanguardia
miércoles 17 de agosto de 2011


Corrientes subterráneas, composición del subsuelo, vientos, astros... configuran el campo de energías de cada territorio.


Nuestros antepasados practicaron la acupuntura a la Tierra con los menhires o monolitos verticales. Hoy, los taoístas chinos mediante el feng-shui estudian el espíritu del lugar con tal de atraer buenas vibraciones.

Lawrence Durrell tiene un conjunto de ensayos reunidos bajo ese título: Spirit of Place:"El determinante principal de una cultura es el espíritu del lugar. Así como una viña da siempre un vino especial con características discernibles, así España, Italia o Grecia darán siempre el mismo tipo de cultura y se expresarán por medio del ser humano, como lo hacen a través de sus flores silvestres. Tendemos a ver la cultura como una especie de pauta histórica dictada por la voluntad humana: para mí esto es cada vez menos cierto. No creo que el carácter británico, por ejemplo, o el germánico, haya cambiado un ápice desde que Tácito lo describió; y en tanto nazca gente en Grecia, Francia o Italia sus producciones culturales llevarán la inconfundible rúbrica del lugar. Sí, los seres humanos son expresiones del paisaje, deseos paisajísticos de la tierra, compartiendo sus particularidades con el vino y la comida, la luz del sol y el mar.

Desde luego, hay lugares donde uno siente que la gente no atiende ni interpreta su territorio; pueblos enteros o naciones se confunden a veces y comienzan a vivir de espaldas a la tierra, lo cual comunica al viajero una rara sensación de alienación; gentes que no atienden a lo que la tierra está diciendo, no conformándose a los ocultos campos de sensibilidad que el territorio está tratando de comunicar a la personalidad".

También Maurice Bowra, a propósito de Grecia, tiene páginas de gran penetración en la esencia del Mediterráneo: "Grecia es tierra de contrastes, pero no de extremos; lo que cuenta, por encima de todo, es la calidad de la luz, más brillante, limpia y fuerte, que agudiza los perfiles de las montañas contra el cielo. La belleza del paisaje griego depende principalmente de la luz y esto tuvo poderosa influencia en su visión del mundo: estimula una visión más propia del escultor que del pintor".

Todos los autores confieren a la temperatura y la luz una influencia determinante: la luz cae en el Mediterráneo, según hacía notar Gaudí, con un ángulo de 45 grados, dada la latitud de esta zona en el globo terráqueo y resulta, por lo mismo, limpia y suave, confiriendo a las cosas una calidad de claridad. El clima benévolo y contrastado es elemento fundamental en el ambiente de suavidad que tiende a la sensualidad, y de viveza que tiende a facilidad. El paisaje es abrupto, diverso y entrecortado, marcando espacios cuya dimensión es amplia sin ser desoladora por su inmensidad. Esta moderación en los elementos naturales, así como la claridad, dan un ambiente de mesura, de contorno perfilado, de realismo preciso; en último término, de escala humana.

Afrodita, saliendo a contraluz entre la espuma hacia las arenas doradas de playas luminosas, y la sirena nórdica, sumergiéndose en el frío entre las brumas del Báltico, son arquetipos de las dos Europas, encarnaciones mitológicas de su sensibilidad polarizada: romántica, nebulosa y fría en el Norte; realista, perfilada y sensual en el Mediterráneo. Kazantzakis ha explorado magistralmente esta polaridad en su novela Alexis Zorbas,donde contrapone el intelectual inglés al vitalista mediterráneo.

Contraste mediterráneo.  

Afrodita en ideal y Zorba en humano, caracterizan la sensibilidad y el temperamento mediterráneos. Hay, además, un estilo de arte, recurrente a través de los tiempos, que les da forma visible: es el arte minoico, etrusco, tartesio, andalusí, provenzal, florentino, prerrafaelista, modernista. En todas estas manifestaciones se distingue una calidad sinuosa, ondulante, delicada, flexible, sensual, naturalista, plasmada en el colorido minoico y el movimiento de sus saltadoras y efebos, los animales de las tumbas etruscas, el androginismo de la Dama de Elche, la suavidad del jardín y el sinuoso alvéolo de Al-Andalus, la erótica de los trovadores, la maniera gentile de los prerrafaelistas, el fitomorfo naturalismo sensual del modernismo mediterráneo, son muestras repetidas de una sensibilidad ancestral emergiendo bajo distintas máscaras, pero siempre conservando sus constantes: naturalista en el tema, precisa y mesurada en la forma, delicada en el color, sinuosa en la línea, suave más al sitio de donde partimos? Así es. Pero el espíritu del lugar no proviene de la forma construida sino de una fuerza telúrica que se da en ciertos lugares y otros no. Además ese genius loci no es siempre agradable. En las ruinas o lugares donde se libraron batallas nacen zarzas y ortigas, dice el poeta chino. Hay sitios donde el viajero siente desazón o se agota y los abandona antes de lo previsto: su genius loci es negativo.

Se han escrito libros sobre "las casas que matan", aludiendo a construcciones con tales volúmenes y materiales que habitarlas acarrea enfermedades de tipo psicológico e incluso canceroso. La ciencia occidental no sabe ni quiere saber de esto que sí tenían muy presente nuestros ancestros precristianos que erigían menhires o monolitos verticales, que son la acupuntura de la Tierra. Sí lo tienen presente los taoístas chinos que practican la ciencia del feng-shui a la decoración, la arquitectura, el emplazamiento de casas, el trazado de caminos y el diseño de pueblos. Para practicar feng-shui se inventó la brújula que, en su versión china original, no sólo señalaba al Norte, sino que en su complejo cuadrante medía muchas más influencias sutiles del campo magnético terrestre.

El feng-shui es la ciencia del genius loci y su aplicación práctica. Corrientes subterráneas, composición mineralógica del subsuelo, vientos y aguas, influencias astrales concurren en configurar el campo de energías telúricas que emana cada territorio y que los antiguos llamaron genio del lugar.Luego la filosofía abolió la mitología y los genios se encerraron en la lámpara de la ciencia, de donde la sensibilidad posmoderna los está liberando para volver a un mundo más diversificado y unos territorios más vitalizadores.

27/05/2011

Dedicado a Miriam Subirana


Abrazada por la luz
oleo de Miriam Subirana

Pintando a Miriam sobre sí misma
por Jesús Gabriel Gutiérrez

Dicen que toda pintura es autobiográfica. Yo me imagino a Miriam pintando, y queriendo pintar, desaforadamente, con la intensidad de un volcán a punto de entrar en erupción, intentando encajar su genio dentro de los confines del marco. El lienzo recibe la humedad transportada por el pincel, y ahí, al aire, estampada en él, queda fraguada para una posteridad.

Un día tuve una visión: Miriam pintando fuera del marco. De hecho, iba pintando dentro de los límites, hasta que, en un arranque transgresor, decidió, sin más, seguir por las paredes hasta imprimir toda su biografía en ellas; luego seguía por el techo, por el suelo, pintando con los pies. Y por si no era suficiente con pintarlo todo, todo, todo y todo, siguió y se decidió a pintar sobre su propia piel de tal manera que todo era un continuo.

Ahora veo las paredes, el suelo, el techo, y el lienzo primigenio que le sirvió de punto de partida para hacer nacer un cuadro, como un único ser: Miriam pintada sobre sí misma formando conjunto con todas esas cosas que ha ido pintando.
¿Y no es acaso este hecho el fin último del arte y, acaso, el final del propio acto que es el pintar? Y cuando uno pinta sobre sí mismo, ¿no será un augur de su propio destino, un agua primordial fraguada sobre la propia piel, auténtico lienzo de la vida?

08/05/2011

Las 7 pruebas del algodón para alcanzar una mente millonaria

7 Pasos Para Llegar a Una Mente Millonaria

29/03/2011

Interpreto el mundo como si se tratara de un libro de símbolos

Esta entrevista apareció en el blog de entrevistas de Irene Muñoz

Jesús Gabriel Gutiérrez es lo que pone en el carnet de identidad. Sin embargo, el nombre que uso, y con el que firmo sin rúbrica, es Gabriel. También pone que tengo 53 años. Mis aficiones primordiales son la música, como espectador y como aprendiz; la escritura, como lector y como escribiente; la cultura, el cine, las conversaciones y, muy especialmente, no hacer nada: divagar, diletarme a mí mismo, procrastinar sin culpa, etcétera. Usualmente suelo participar en sesiones de brainstorming con emprendedores, empresarios en apuros y creativos puros. También ejerzo como nombrador, inventor y celestino.
Mis identidades en internet son las siguientes: 
Si teclean mi nombre, me encontrarán en Facebook, Linkedin y Xing… y estaré encantado de aceptar nuevas amistades.

¿Cómo te defines profesionalmente?
Me resulta muy difícil definirme. Cuando alguna vez lo he hecho, he sentido que he faltado a la verdad. Soy un hombre del Renacimiento, que es como decir muchas cosas a la vez y todas ellas las vivo unificadas. Soy, más que poliédrico, esférico. De hecho, desde que me decidí a aprender música, a los 47 años, me di cuenta de que para mí no puede existir escritura sin música o, si lo prefieren, no puede haber comunicación de ideas sin un ritmo y una melodía. De hecho, cuando me siento bloqueado o sin ideas en algún tema sobre el que investigo o escribo, me voy a la música y allí se desbloquea y empieza a moverse todo. Luego vuelvo a la escritura con un punto de mira musicalizado.

¿Cómo crees que te definen, profesionalmente, otras personas?
Me definen como escritor. Me he pasado media vida escribiendo, aunque mi modus vivendi ha sido -es-  como consultor. Ejerzo como astrólogo desde hace 26 años, y como coach desde hace 10. De vez en cuando ejerzo como negro literario –prefiero llamarme médium literario-, escribiendo para otros o por encargo. Nunca acepto encargos si no están en mi línea de intereses o de acuerdo a mis valores.
Dejando aparte el nombre de las profesiones, los demás me conocen y valoran como conciliador, creativo, inclasificable y unas cuantas cosas más que no se atreven a decirme porque no saben muy bien lo que es. Intuyen que soy una caja de sorpresas

¿Cómo se ha desarrollado tu trayectoria profesional?
Empecé sintiendo una fuerte atracción por la filosofía y la psicología. De hecho, empecé empapándome de los libros de Víctor Frankl, Erich Fromm, Sigmund Freud, Carl Jung, Ken Wilber, Fritjoff Capra, etcétera. Más adelante me encontré con la astrología, una herramienta que incorpora lo psicológico, lo mitológico, lo simbólico y muchas cosas más que me llevaría mucho tiempo describir. Sin embargo, vale la pena resaltar que el estudio de la astrología me ha ayudado a pensar, a no creer a ciegas en las cosas, a leer entre líneas, a leer símbolos, a desencriptar mapas y secretos. Gracias a la astrología he desarrollado un método a través del cual puedo ver cómo funcionan las empresas y cómo se relacionan con su entorno y con las personas que forman el equipo. Esta percepción me permite observar los meridianos que mantienen en resonancia -armoniosa o inarmoniosa- las estructuras de carácter que tanto están en las personas como en las organizaciones. A esos mapas los llamo Cartografías Orgánicas y pueden servir de apoyo en procesos de mentoring, coaching, prospectiva, headhunting, coolhunting, etcétera. Cada organización tiene su Cartografía -incluso los partidos políticos, por poner un ejemplo-, la cual tiene elementos que pueden entrar en resonancia con características de las personas o de la sociedad en la que se desarrollan.

¿Cómo ha evolucionado en los últimos 25 años la Cartografía Orgánica de las empresas?
Cada empresa tiene su Cartografía, la cual a su vez entra en resonancia con factores sociales que atenúan o amplifican determinados elementos de su carácter constitutivo. Esto es algo difícil de entender si no nos ponemos en la tesitura de percibir al cuerpo humano, las empresas, la sociedad y la historia como organismos vivos que absorben y transmiten información de forma sutil. Así, por ejemplo, cada momento tiene un carácter, una idea-fuerza que puede entrar en resonancia con estructuras de carácter de personas y organizaciones.
Así, pues, no debo generalizar acerca de qué es lo que ha cambiado en las empresas en estos 25 años, pues cada una de ellas es un mundo al cual le afectan de diferente manera los aconteceres históricos. Ahora, por ejemplo, estamos en un momento muy especial que va  a afectar de manera muy distinta a cada organización. Cada una de ellas está conectada a través de meridianos, como si se tratara de hilos energéticos cuya acción sobre ellos puede causar caos o un orden más constructivo. Creo que la sabiduría oriental tiene mucho que aportar al mundo del management. De todo ello trato en “La Empresa y los 5 elementos. Medicina China y Management Holístico”

En tu perfil de LinkedIn dices “Difícilmente he aprendido algo cuando pretendía hacerlo. He aprendido y me he formado cuando no hice nada por ello, de forma imprevista. La vida es serendipia. La universidad es la vida entera”. Entonces, ¿qué crees que puedes aportar como formador al resto de las personas?
Procuro ofrecer un punto de vista poco transitado, inédito y rompedor. Sin embargo, no me corresponde hablar de lo que aporto. Eso lo debe decir el cliente.

Se habla mucho del equilibrio entre la mente y el cuerpo, ¿cómo se puede lograr ese equilibrio en las empresas? ¿Qué puede aportar/evitar/solucionar ese equilibrio?
Una vez se toma conciencia de que las organizaciones son organismos vivos cuyo funcionamiento afecta a las personas de forma positiva o negativa, habría que tomar conciencia de la calidad energética del hábitat. Construimos sin tener en cuenta la calidad del subsuelo, lo cual puede dar lugar a problemas de salud o conflictos de todo tipo, muchos de ellos sin relación aparente. Tener en cuenta estos factores puede servir de mucho para evitar males mayores, rectificar y hacer una gestión más profunda, respetuosa y con una mayor visión de futuro.

¿Recuerdas el contenido del  primer e-mail que enviaste, o a quién se lo enviaste…?
Supongo que me lo envié a mí mismo, para hacer una prueba.

¿Cómo han influido los avances tecnológicos en tu trayectoria profesional?
Han influido mucho y no siempre para bien, aunque esto último es responsabilidad mía. Me permiten conocer personas en contextos que para mí serían intransitables de no ser por Internet y las redes sociales. Por otro lado, como soy muy disperso y ando con mil temas que me interesan, la facilidad con que estos avances entran en tu casa me hacen todavía más disperso. Todo es cuestión de disciplina y discriminación. 

¿Cómo han influido los avances tecnológicos en tu último año profesional?
En este último año he publicado un libro inclasificable. Podría estar en la sección de medicina alternativa, en la sección de nuevas tecnologías o en los estantes de economía empresa, que es donde la editorial ha preferido que esté. Con el uso de las redes sociales he dado a conocer unas ideas que de otra manera me hubiera resultado imposible.

¿Qué importancia das a la tecnología en el desarrollo de las personas? ¿Qué soluciones ha aportado y qué problemas ha añadido la tecnología al ser humano?
Las tecnologías se han convertido en un objetivo más que en un medio. El medio ha dado un golpe de estado al objetivo y lo ha suplantado. No debemos confundir una cosa con otra. Las personas seguimos necesitando de las mismas cosas que antes. Seguimos moviéndonos por valores y ello no va a cambiar. Es importante que cada persona preste atención a lo que le mueve verdaderamente. Las tecnologías facilitan la labor pero pueden mantenernos eternamente distraídos. Hay que ser muy discriminativo y no perder de vista lo esencial

¿Qué recomendarías a las personas que están buscando su primer trabajo actualmente?
Que hagan piña entre ellos, que inventen, que prueben, que se monitoricen entre ellos, que se hagan mutuamente coaching. Y sobre todo, que procuren no moverse sólo por un sueldo. Ya no va a haber seguridades. Ante ello lo mejor es diseñar el futuro que queremos a partir de acciones creativas en las que el talento esté siempre en primera línea como principal motivación de desarrollo.

¿Qué es la psicomagia? ¿Cómo la podemos incluir en nuestras vidas? ¿Qué puede aportarnos?
La psicomagia es la consecuencia de interpretar el mundo como si se tratara de un libro de símbolos. Al interpretar los eventos yendo más allá de su apariencia, sino a su esencia, nos vinculamos a ellos de una forma más profunda. Es importante captar desde qué lugar de la psique se está fabricando el futuro. La psicomagia está en esa labor.

La Empresa y los 5 elementos. Medicina China y Management Holístico. ¿Qué es? ¿Cómo nace? ¿Por qué debemos leerlo? ¿Qué podemos esperar de su lectura?
Este libro parte de la base de que el funcionamiento de las organizaciones y el funcionamiento de nuestro cuerpo presentan similitudes sorprendentes. Por poner un ejemplo, la misma función que en el cuerpo se encarna a través del riñón, en una empresa está representada por el departamento de recursos humanos y por los procesos de selección de personal. O, lo que es lo mismo, nuestro sistema renal es equivalente a lo que en una empresa es la gestión de personal y el cuidado de las relaciones internas. Así, pues, nuestra vida tiene un departamento de recursos humanos, de la misma manera que una empresa tiene un sistema renal. Esta perspectiva permite comprender el comportamiento de las organizaciones en las que participamos desde una óptica sistémica que nos lleva a captar con más finura y profundidad cómo las personas y las empresas nos relacionamos.

Si no hubieras escrito tú La Empresa y los 5 elementos. Management Holístico, ¿lo leerías?, ¿lo recomendarías?, ¿por qué?
Me pondría a leerlo con un interés apasionado, como cuando descubrí los libros de Javier Fernández Aguado, quien tuvo a bien escribir el prólogo, o el de Franz Johansson, “El efecto Medici”, el cual hace una descripción de cómo se pueden importar del mundo natural al mundo organizacional, social y tecnológico. Cuando descubrí que alguien escribió estos libros, me dije a mi mismo que era la hora de hacer lo propio con mis ideas.

¿Qué crees que has aportado o estás aportando como profesional?
Una visión de conciencia acerca de cómo funcionan realmente las organizaciones y  cómo las personas participan de ello de una manera más profunda e intensa de lo que se pensaba. Somos células dentro de un organismo mayor y, sin embargo, influimos sobre él de una forma mucho más determinante de lo que creíamos.

¿Twitter, Facebook o Linkedin?
Los mejores resultados me vienen a través de Linkedin, pues es una red que inspira responsabilidad y discriminación. Cualquier solicitud de contacto ha funcionado claramente mejor a través de Linkedin que a través de Facebook. Con Twitter no he probado. Intuyo que todavía me haría más disperso de lo que ya soy. Creo que me haría falta una persona que manejara mi perfil en estas redes.

Para quien tenga miedo al cambio o no haya conseguido adaptarse, ¿cuál es la mejor forma de afrontar los cambios del 1.0 al 2.0 en la empresa actual?
El asunto no es apuntarse a la nueva ola porque si, sino hacerlo con un compromiso de cambio que va más allá de utilizar estos nuevos formatos o plataformas. Creo que debemos ir hacia un mundo más cooperativo en todos los órdenes, y no sólo en el ámbito de empresa.

Si mañana te dieran el “poder absoluto” en España, ¿qué tres cosas harías?, ¿qué tres cosas no harías?
Tomaría ese poder absoluto, lo aboliría, lo enfriaría y lo echaría encima de la nuestras cabezas, a ver si despertamos. 

¿Por qué aceptaste mi invitación a ser entrevistado en este blog? ¿Repetirías?
Veo un potencial en ti que es tan extraño e imprevisible como lo es el mío. Me apetecería hacer mesas redondas con personas tan originales (como tú y como yo). Mesas redondas presenciales, transversalizadoras, en donde nos podamos ver y compartir con quien tenga algo interesante que aportar. Me imagino en un mismo debate personas del mundo de la literatura, de la economía, del arte, de la ciencia, de la filosofía, de la política, etcétera. Creo que todavía vamos de capillitas: los economistas con los economistas, los médicos con los médicos. Sería bueno crear una gran ágora en la que se mezclaran los expertos con los inexpertos creativos.

Despídete como tú prefieras de nosotros.
No quiero despedirme, por favor.

08/01/2011

Vida pre-natal y su influencia en la edad adulta

Vida pre-natal y su influencia en la edad adulta
x Jesús Gabriel Gutiérrez

El primer ambiente vivido por un bebé acontece en el vientre de la mamá durante el periodo de gestación. Esos meses resultan cruciales para la gestión posterior de nuestra salud y de nuestras emociones. El útero es un athanor en donde se desarrolla el gran proceso. Gran parte de lo que allí acontece va a crear una reverberación que se irá replicando después del parto y, de alguna manera, durante una buena parte de nuestra vida.

Recientemente he leído diversos estudios que relacionan la vida prenatal con la predisposición a padecer enfermedades, no sólo en la infancia, sino también en la edad adulta. Por otro lado, ello me ha llevado a relacionar el estrés provocado por un traumatismo temprano –el nacimiento mismo ya lo es- con una tendencia a experimentar una carencia nutricional que se va replicando con el tiempo hasta catalogarse como crónica y llegar a formar parte de nuestro sistema de vida. Es obvio que los acontecimientos que generaron impacto en la experiencia prenatal deben ser tenidos en cuenta de cara a entender estos déficits.

La influencia de la experiencia prenatal genera un mapa de zonas sensitivas inconscientes que constituyen el fundamento a partir del cual se va construyendo nuestra personalidad. Así, pues, no hablaremos de enfermedad de forma directa sino de estados sensibles poco o nada propiciatorios para el bienestar que actúan como detonantes. Así, pues, en todo caso, tendríamos una enfermedad, la cual es síntoma y efecto de una particular sensibilidad; un detonante – el mismo sistema de vida puede serlo-: alimentación, relaciones, calidad energética y salubridad del hábitat, gestión del tiempo, gestión de las emociones y de las experiencias.; y, finalmente, la matriz perinatal compuesta por la vida prenatal, el parto y los primeros años de vida –los mimbres que darán forma a lo que luego será vivido en las diferentes etapas de nuestra vida-.

De toda esta explicación quisiera prestar atención a la sensibilidad y cuidado emocional que la vida merece. Está claro que el grado de atención que pongamos a nuestro sentir va a suponer también poner un cuidado en nuestras elecciones vitales, con la consiguiente consecuencia y repercusión sobre nuestro sistema de vida, el cual será determinante para nuestra salud o la falta de ella.

La alimentación es un factor clave en nuestra salud, y no sólo por su aportación nutricional, sino porque puede despertar o atenuar sensibilidades que luego podrán traducirse en forma de bienestar o malestar, generando unos efectos que van más allá de la ingesta y digestión. También habría que contar con otro factor que puede resultar tóxico o nutritivo como, por ejemplo, la elección de personas que nos acompañan en la vida y en la elección y cuidado del hábitat..

Antes he aludido al desgaste debido a experiencias traumáticas perinatales y al consiguiente déficit de determinadas vitaminas, oligoelementos y minerales en la edad adulta. Me pregunto ahora si, a parte de con la comida, podemos compensar estas carencias mediante una forma más consciente de relacionarnos con nosotros mismos, con otras personas, con el hábitat, etcétera. Me pregunto también si las personas con las que nos relacionamos y el hábitat en donde transcurre nuestra vida son portadores de elementos nutritivos o tóxicos. ¿Puede la compañía de otras personas –incluso de animales y plantas- resultar restitutiva y compensatoria de nuestras debilidades orgánicas, o bien, pueden acabar intoxicando y debilitando nuestras reservas hasta hacernos enfermar? Las vitaminas y minerales ¿únicamente los encontramos en los alimentos que ingerimos o, por resonancia, pueden llegar a nosotros a través de emociones cálidas originadas por una buena compañía o, incluso, por la presencia en casa de determinados objetos cuyas formas entren en resonancia con nuestra capacidad para engendrar salud y prosperidad? ¿Nos alimentamos sólo por ingestión y digestión o, también, por vibración? ¿Es nuestro trabajo tóxico -o transcurre en un lugar que nos hace sentir mal- y corremos el peligro de que ello baje nuestras defensas?  ¿Lo es también el modo de organización de nuestro hábitat personal o profesional? ¿Pueden ser los lugares y los edificios -junto con sus elementos y su amueblamiento y decoración-, tóxicos o nutritivos? ¿Influye sobre nuestro bienestar las formas de las cosas y el lugar que ocupan en nuestro hábitat? Al igual que con la alimentación, ¿se podría hablar de una arquitectura tóxica y de una arquitectura sana? ¿Los edificios, sanos o enfermos, pueden entrar en resonancia con factores sanos o enfermizos de nosotros mismos?

09/12/2010

Respeto

"Cuando me amé de verdad comencé a comprender porqué es ofensivo forzar una situación o a una persona para alcanzar aquello que deseo aún sabiendo que no es el momento o que la persona no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es respeto."
 
Charles Chaplin

07/07/2010

El cuerpo como modelo de organización sostenible para el siglo XXI

El cuerpo humano es un modelo de gestión que inspira la sostenibilidad de organizaciones y empresas del siglo XXI

ENTREVISTA A JESUS GABRIEL GUTIÉRREZ

Por Azucena Vega Amuchástegui
Lda. en Ciencias de la Información. - Coach  Certificada  ICF  (USA)

http://www.azucenavegacoach.com/

¿Quién es Gabriel?
Mi nombre completo es Jesús Gabriel Gutiérrez, aunque mis próximos me llaman Gabriel. Incluso firmo tan sólo con Gabriel y sin rúbrica, y me quedo la mar de ancho. Acabo de cumplir 53 años. Me considero un observador de la vida. Participo en todo mediante la observación y la autoobservación. Ello me lleva a dar cuenta de cómo las personas participamos en la vida como si estuviéramos en un baile. La música de los acontecimientos es armonía trascendente, y tanto acontecimientos como personas somos como las notas en el pentagrama. Con ello quiero decir que todo es una geometría armoniosa. Captar este hecho simplifica mucho las cosas y facilita la percepción del sentido de los acontecimientos, y de cómo las personas participamos en ellos incluso antes de que se manifiesten.
Soy investigador, formador, escritor y coach. Me interesa la relación entre las personas y las empresas, pues las percibo como organismos vivos por igual. Estudio el carácter de las organizaciones y hago calibraciones sobre su grado de compatibilidad con el de las personas.
En "La Empresa y los 5 elementos. Medicina China y Management Holístico" demuestro cómo las organizaciones se rigen por los mismos principios que el cuerpo humano. El libro lo edita Almuzara en la colección "Economía y Empresa". El autor del prólogo es el profesor Javier Fernández Aguado.

¿Qué es La empresa y los cinco elementos?
Es un libro en el que expongo una vía de comprensión del mundo y, más concretamente, de las organizaciones en las que participamos. El principio del que parte es que todos somos una empresa. Nuestra vida personal lo es. También lo es nuestro cuerpo, que funciona con ese mismo criterio, pues busca prosperidad, bienestar, equilibrio, economía en sus procesos y excelencia relacional entre sus órganos. Desde este punto de vista, la enfermedad puede ser entendida como una ruptura de esta economía o como una forma que el cuerpo tiene de pedir un cambio de mentalidad. Si esto lo aplicamos a la sociedad o a las empresas, nos encontramos con que la crisis nos está haciendo tomar conciencia de las disfunciones que el sistema ha estado incubando.
El libro toma como base el conocimiento de la filosofía china de los 5 elementos, en los que cada uno de ellos rige una función, una emoción, una forma de pensar, un sistema de órganos en el cuerpo y un tipo de actividades que en las empresas son ejecutadas por los diversos departamentos. Mi aportación ha sido establecer una transversalización entre todo ello y su correlato en el ámbito personal, empresarial y organizacional. Dicho de otro modo: las organizaciones en las que participamos también tienen sistema hepático, renal, pulmonar, etcétera. Desde esta perspectiva, el cuerpo es tomado como modelo de gestión.

Así, pues, además del desarrollo de una filosofía, el lector encontrará pautas concretas que le ayudarán a captar y comprender la vida como si se tratara de un gran mandala compuesto de elementos en mutua interconexión.
Desde esta perspectiva se entiende que las mismas estructuras de carácter que están asociadas a cada sistema de órganos, también lo estén en las empresas y en la sociedad. Estos sistemas se comunican a través de meridianos o wifis neuronales dando lugar a efectos muy curiosos. Ello podría explicar cómo excelencias o defectos pueden entrar en resonancia y proliferar en las organizaciones afectando positiva o negativamente a las personas.

¿Qué representa la publicación de este libro para ti?
La oportunidad de dar a conocer un conocimiento ancestral muy útil y novedoso para nuestra mentalidad cartesiana en extinción. La filosofía de los 5 elementos ofrece claves muy interesantes para comprender el nuevo paradigma emergente que está pidiendo entrada.

¿Qué atractivo tiene para el lector?
Hay dos tipos de lectores a los que interesará el libro. Por un lado, están las personas vinculadas a temas de economía, empresa, formación, coaching, headhunting, prospectiva, pedagogía y psicología, pues les va a brindar un enfoque que hará que sus tareas sean más productivas y profundas. Interesará también a aquellas otras personas que sienten atracción por temas relacionados con inteligencia emocional, estímulo y aprovechamiento del talento, desarrollo personal, liderazgo, pensamiento sistémico, tangencial y creativo, pues la percepción de la filosofía de los 5 elementos es muy integradora. También interesará a historiadores, sociólogos, politólogos y periodistas, ya que les facilitará la comprensión de los acontecimientos y de las implicaciones que éstos tienen sobre el alma y el cuerpo social y sus resonancias en las personas. Y también interesará a personas cuyo interés tenga relación con el ámbito terapéutico y que cultiven enfoques holísticos en temas de salud y enfermedad, pues en el libro encontrarán herramientas para poder entender cómo el cuerpo humano ha generado un modelo que se puede percibir en la fisiología de las organizaciones sociales.

¿Qué hallará en sus páginas exactamente?
En la primera parte del libro ofrezco una percepción que enlaza el pensamiento sistémico occidental con el pensamiento oriental. La segunda parte está dedicada a establecer puentes metafóricos con los que describo el funcionamiento de una organización como si se tratara del cuerpo humano –y viceversa-, todo ello tomando como recurso fundamental la filosofía de los 5 elementos. La tercera parte está dirigida a favorecer su aplicación práctica tanto en el ámbito privado personal, así como a la procura de mejoras en el funcionamiento de las empresas.
El libro está pensado para que una persona pueda seguir la lectura sin tener conocimientos previos. Incluso puede ser tomado como un libro de iniciación a los enfoques holísticos.

¿Qué utilidad puede tener para los profesionales del Coaching?
Si me lo permites, aunque me salga del guión, te diré que lo que sucede con el Coaching es algo así como un milagro. Aparece antes de la crisis para ayudar a superarla. Me parece increíble cómo es de sabia la vida, que crea el recurso antes de que la necesidad lo haga imprescindible. A menudo aparece la respuesta antes que la pregunta.

La utilidad que para los profesionales del Coaching puede tener el libro reside en que les ofrece un modelo sistémico de comprensión del mundo, de las personas y de sus interacciones. Comprender cómo las estructuras de carácter de empresas y personas se atraen o se repelen puede ayudar a entender cómo alguien puede triunfar en una empresa y fracasar en otra teniendo el mismo talento. La filosofía china propone prestar atención sobre las compatibilidades –entre personas; entre empresas; y entre personas y empresas- y eso es lo que plasmo en el libro.

¿Cómo pueden hacerse con un ejemplar?
Lo encontrarán fácilmente en librerías, especialmente en las que tengan área de management, coaching, economía o empresa.

¿Qué más te gustaría compartir con los lectores... y conmigo?
El día que tuve el primer atisbo del hecho que supone percibir la conexión entre el cuerpo humano y el cuerpo social en las empresas, no pude dormir. Fue como una tromba de agua cayendo por sorpresa sobre mi cabeza. Luego, sin embargo, al desarrollar la idea, fui incorporando percepciones que ya había tenido mucho antes. Luego, al ir escribiendo el libro, experimenté en propia carne que todo lo que iba sucediendo que no era otra cosa que ese baile de acontecimientos internos y externos de los que hablaba al principio. La música de la vida sonando a través de mi.

Contactar con la representante del autor
Marta Sevilla – Zarana Agencia Literaria
www.zarana.es
marta-sevilla@zarana.es

El blog del autor:
Jesús Gabriel Gutiérrez
http://managementholistico.wordpress.com
gabriel@pangea.org
Tels.: 932 196 000 – 607 811 682

28/06/2010

Predecesores de Management Holístico-Cuarto Sector


El Cuarto Sector es una corriente de opinión -algo así como un Think Tank, pero sin ser propiamente un Think Tank organizado al uso- cuyo origen se remonta a mitad del siglo XX.  El Cuarto Sector aboga por una forma nueva de hacer las cosas cuyo fundamento es desarrollar un respeto hacia los procesos biológicos y espirituales observables tanto en entornos naturales como en entornos sociales. Se trata de desarrollar conciencia de un hecho que existe en la naturaleza y que es posible captar y sentir en, por ejemplo, las empresas, las organizaciones y los movimientos humanos en general. Constatar y respetar la naturaleza de los sistemas vivos supone un modo de participar en ellos que constituye una respuesta en toda regla a la concepción mecanicista del trabajo y utilitarista de la naturaleza, en donde incluso la persona era considerada una máquina (y todavía lo sigue estando), y la naturaleza es aún tomada como un objetivo a explotar sin retorno y sin reparación.

Holistic Management es un término acuñado en esa misma época. Sus principios están muy hermanados con las causas del Cuarto Sector, sólo que aplicados en origen al ámbito natural y, más concretamente, a los sectores agrícola y ganadero. Más adelante su desarrollo fue llegando a otras esferas, especialmente a la económica y organizativa.

Tanto Holistic Management como Cuarto Sector emergen como consecuencia de la formulación de la Teoría General de Sistemas, la cual preconiza una concepción holística en las que las partes tratan de mantener un equilibrio armonioso con el Todo que las alberga. No hace falta decir que una de esas partes la constituyen las actividades humanas, y que éstas están abarcadas por ese Todo mayor que es la naturaleza

No es casualidad que este grupo se llame Management Holístico-Cuarto Sector, tanto en versión Linkedin como Facebook. En realidad, lo que es casualidad (o no) es que las denominaciones que sin querer (o queriendo) sirvieron de inspiración para este grupo coinciden con esos mismos principios. Así, pues, conceptos relacionados con permacultura, sistemas bioinspirados, biomímesis, biorremediación, agricultura biodinámica, ecodiseño o diseño regenerativo, por poner unos ejemplos, pueden ser llevados al ámbito de la empresa tanto en el ámbito logístico como en el de los recursos humanos y formación. En realidad, la sociedad y los colectivos humanos que la forman son parte de un campo en el que, al igual que en la naturaleza, crecen y conviven árboles, flores y animales sólo que en forma de actitudes, capacidades, talento, productos, servicios y oportunidades de desarrollo. Cuidar de estos factores, tal y como lo haría un campesino o un agricultor, nos puede ayudar a mejorar nuestra calidad de vida y nuestra relación con el medio ambiente.

21/04/2010

Tener éxito y fracasar - Fracasar y tener éxito

En un foro en Linkedin, Nacho dice: Para triunfar, el deseo de éxito debe ser mayor que el miedo al fracaso.

Y vengo yo y le doy una vuelta de tuerca: Para triunfar, el deseo de fracaso debe ser menor que el miedo al éxito

y prosigo....   era un juego de palabras. En realidad, si lo miramos bien, el miedo al fracaso se disfraza de muchas maneras: pereza, hiperactividad, procrastinación, autoboicot y demás creencias de todo pelaje.
Es evidente que nadie desea fracasar.... sin embargo, hay actitudes que parecen querer indicar lo contrario

22/02/2010

Especial dedicat als Càtars al Millennium del Canal 33.  La part més interesant -no us la perdeu- és la que reuneix a la taula de debat a Eduard Berga, director del Centre d'Estudis Càtars de Barcelona; Almudena Blasco, professora d'història medieval de la UAB, i Sergi Grau, historiador de la Fundació Centre Internacional de Música Antiga, evoquen el orígens dels càtars i els motius que van portar al seu extermini a principi del segle XIII.

17/02/2010

Pilar Jericó entrevistada en TV3

Pilar Jericó entrevistada en el programa Singulars de TV3. Sus respuestas no tienen desperdicio.

16/01/2010

Sólo cabe ir mejorando



Gustave Caillebotte. Los cepilladores de parquet. 1875

SÓLO CABE IR MEJORANDO
Blanca Muñoz
La música resulta uno de los más potentes motores para evocar sensaciones, o para mover al pensamiento y al recuerdo. O, incluso, para incitar a la reflexión, cuando alguna pieza toma forma de copla, canción o romancillo contando una historia concreta, o explicando un punto de vista. Casi por azar, hace pocos días pude escuchar en la radio aquel viejo y estupendo tema de Joan Manuel Serrat  titulado“Bienaventurados”, en uno de cuyos versos su voz  proclama “bienaventurados los que están en el fondo del pozo, porque de ahí en adelante sólo cabe ir mejorando”.  Y se me ocurrió relacionar esta frase con todo este asunto de la crisis, de que tanto se habla…

Se da la circunstancia de que, además,  un buen puñado de amigos, conocidos y allegados me han transmitido su malestar laboral en los últimos meses. Todos ellos coinciden en que, ese descontento  que venían arrastrando desde hacía tiempo –estas cosas no se forjan en sólo cuatro días- se ha ido agravando debido a la mencionada situación “crítica”. Parece que, ciertamente,  los recortes presupuestarios, los ajustes de plantilla, congelación de salarios, y otras prendas, se han vuelto realidades presentes y patentes, con efecto rebote en el ambiente diario del puesto de trabajo (quienes han tenido la oportunidad de mantenerlo).

Ante la escasez (de cualquier cosa –en este caso, el trabajo-), todos nos volvemos competitivos por supervivencia. Y entonces surgen esos casos tan molestos de acoso laboral –entre los propios compañeros, o por parte de los jefes-, zancadillas, desvalorización (moral y económica) del trabajo entregado, y, en fin, todo aquello acaba convirtiéndose en un pequeño infierno al que, lamentablemente, tenemos que dedicar bastantes horas al día y muchísimos días al año.

A través de la observación histórica del comportamiento humano, no es difícil deducir que somos animales racionales con tendencias conformistas: tendemos a continuar con el estado de las cosas hasta que éstas no se ponen muy feas. He dicho “muy”.

Mientras atravesamos esa fase progresiva –que puede durar ¡años!- en la que aquello que nos rodea se va oscureciendo paulatinamente, solemos adecuarnos a la supervivencia dentro de las circunstancias: “vamos tirando”, como coloquialmente se dice. Y, ya se sabe, que de tanto “tirar”, siempre hay un momento en que alguna cuerda se rompe.

Lamentablemente, no solemos decidirnos a actuar para realizar cambios  hasta el momento en que de verdad el negro oscuro se nos ha echado encima. O cuando nuestra cuerda personal está totalmente floja, o nos hemos caído, directamente desde aquel difícil  punto de equilibrio, de bruces al suelo. O, como diría Serrat, andamos justamente en el fondo del pozo.

Pero si resulta que, efectivamente, situados en ese punto, ya sólo cabe ir mejorando, quizá este tiempo de crisis resulte, a pesar de las contrariedades que trae implícitas, aquello imprescindible sin lo cual no habríamos decidido jamás tirar la toalla antes de que la toalla misma nos sacuda un bofetón en donde más duela.

En el otro lado de la balanza, también existe un movimiento, últimamente, de personas que se han decidido a aparcar su vida laboral anterior para reinventarse en una dirección totalmente diferente, a probar nuevos horizontes (ya que los viejos estaban tan desgastados que, realmente, no había mucho que perder. O, en todo caso, la seguridad y posible bienestar económico que proporcionaba el antiguo puesto de trabajo no era motivo suficiente como contrapeso al cuestionamiento personal en pro de la felicidad, en contra del aburrimiento y el desperdicio de talento,  o, simplemente, de las metas meramente materiales conseguidas hasta el momento).

Si la palabra crisis, en sus connotaciones más optimistas, se define como “oportunidad para el cambio”, seguramente estamos en un tiempo ideal en beneficio de nuestra calidad de vida, que no tiene por qué estar directamente relacionada con el bienestar material. Pero esto último, claro está, no solemos pensarlo casi nunca hasta que no nos sacude un ciclo histórico de escasez.

Bienvenida, crisis, porque, “de aquí en adelante, sólo cabe ir mejorando”.

03/01/2010

Micro ensayos sobre el Conocimiento 3/3


3.- Parcelar el conocimiento
Gabriel Gutiérrez

Si quitáramos las etiquetas no podríamos poseer nada y seríamos libres.

Hoy se urbaniza, parcela y dispensa el conocimiento con etiquetas y licenciaturas..... y lo que se posee son etiquetas y licencias pero no el conocimiento. Lo único que poseemos son las cadenas que nos mantienen etiquetados y atados a una clasificación. El conocimiento es energía que nos posee y protege, mas no ejerce su protección mientras las cadenas no han sido rotas.

Como una alfombra flotante que nos va llevando a destino, el conocimiento es el poseedor de nuestra vida. A tal fin el humano pensó que, para tenerlo en propiedad, la religión, la filosofía o la ciencia le servirían. Mas Él, el conocimiento, no deja que nos lo apropiemos y siempre urde y teje algo mayor que supera nuestra capacidad para entenderlo. Mientras, nosotros, creyendo poseerlo acabamos añadiendo más peso a las cadenas.

El conocimiento se muestra ante nosotros siendo libres. Él no se deja poseer ni manipular a nuestro antojo, al contrario de lo que ocurre con las etiquetas. Es por eso que quitando las etiquetas creadas para satisfacer nuestros intereses mezquinos y egoístas nos sentimos libres y porosos ante su acción.

Micro ensayos sobre el Conocimiento 2/3


2.- Conocimiento, sonido y energía
Gabriel Gutiérrez

Usualmente hablamos de él como si se tratara de algo que se puede obtener y retener. Sin embargo, el conocimiento no es algo que se pueda acotar o personalizar. Lo que si es posible acotar es la técnica o la actitud con la que administrarlo y vivirlo.
El conocimiento, como la energía, está en todas partes y en todo momento. Puesto que no lo tenemos en propiedad –sino que más bien es al revés-, lo que hace que podamos formar parte de él es mediante una actitud que sea resonante con la de él. Cualquiera de nosotros, ya que no somos poseedores de él, puede ser su servidor. El secreto no es tener conocimiento, sino que él nos tenga a nosotros.

Algo así ocurre con el sonido. Solemos pensar que el sonido lo produce la fuente hacia la cual miramos como resultado de la escucha. Sin embargo, en la producción de sonido tanto contribuye esa fuente, el medio de transmisión y el tímpano. Sin este último, el sonido no se produciría

Solemos pensar que, al igual que el sonido, el conocimiento está en algún lugar externo a nosotros, en un maestro. Sin embargo, sin tímpano y sin alumno, tanto el sonido como el conocimiento no existirían.

Micro ensayos sobre el Conocimiento 1/3


1.- Esponjas de Conocimiento
Gabriel Gutiérrez

Somos esponjas de conocimiento en medio de un mar de información. Cada uno absorbe datos de ese mar, los retiene, los mezcla con la experiencia atesorada, los transforma y los transmite, a su vez, transformados. Sin embargo, puede haber en la esponja poros obturados. Queremos dar y recibir pero notamos que algo no funciona, que perdemos fluidez, que nuestras capacidades no se expresan, que nuestro esfuerzo no resulta eficaz o que se nos hace difícil remontar una situación aún teniendo capacidad para ello. Perdemos productividad y bienestar hasta que una ola en ese mar nos ayuda a limpiar nuestros poros restituyendo el flujo y el intercambio productivo. Esa ola, obviamente, es una metáfora. Y el mar, también. La ola es un símbolo de una ayuda que el propio sistema nos trae. Si la situación es abordada a tiempo, la ola que necesitamos no hará falta que sea grande. Las causas del malestar suelen generarse en épocas de bienestar en las que, quizá, un sentimiento de euforia nos impide visualizar el desarrollo futuro de lo que es real. Un proceso de Coaching a tiempo puede estar representado por una pequeña ola que desobtura los poros de nuestra esponja. Esos poros pueden ser creencias acerca de nosotros que van en nuestra contra. En cambio, lo contrario, no hacer caso de las señales mientras uno vivió una euforia como quien vive una borrachera, puede suponer que el sistema –el mar- genere una ola tan grande que ponga en peligro nuestra propia supervivencia.
Hemos llamado Coaching a esa ola que nos ayuda a tiempo, pero también podría llamarse de otra manera. Puede tener nombre de persona, alguien que nos puede ayudar pero con quien nunca antes nos habíamos atrevido a exponer nuestra situación. A menudo, las soluciones están más cerca de lo que pensamos. Para atraerlas tan sólo es necesario que seamos lo suficientemente humildes y claros a la hora de exponer nuestras necesidades. Si estamos acostumbrados a dar una imagen de control y de dominio, nos costará más darnos a entender, pero, al mismo tiempo, puede suponer para nuestro interlocutor una agradable sorpresa que hará que la ayuda que nos pueda dar sea recibida con mayor intensidad y provecho. Nosotros habremos percibido nuevos detalles, y nuestro interlocutor se habrá sentido útil.

09/12/2009

La Física Cuántica en TV3

He aquí un primer video especial que acaban de dedicar a la Física Cuántica en el programa Singulars de TV3. No tiene desperdicio la explicación inicial dada por Juan Ignacio Cirac. Tras ella, de unos 15 minutos de duración, se proyecta la película "¿Y tú qué sabes?". Y tras la peli, un debate muy clarificador a tres bandas entre Cirac, Teresa Forcades y Alvaro Pascual-Leone.
Tras el primer video he incrustado otro que contiene una entrevista con Juan Ignacio Cirac tenida en este mismo programa el pasado 31 de marzo. Esta entrevista es la que Jaume Barberá cita en el especial dedicado a la Física Cuántica.



06/12/2009

Conciencia post mortem: entrevista en La Contra + un documental

Pim Van Lommel investiga sobre la continuidad de la conciencia tras la muerte. Ello me da pie a pensar que, si la conciencia trasciende la muerte corporal, también antecede al engendramiento. ¿Será la (pre)conciencia -de la cual somos inconscientes- quien nos llevó a escoger unos padres determinados y unas circunstancias necesarias para la evolución?

Hay conciencia después de la muerte                                                                                                                                            


19/11/2009

Acerca del abandono emocional y afectivo


ABANDONO EMOCIONAL Y MADUREZ PERSONAL

Acabamos de realizar en Mentálitas una conferencia Nathalie Metge, mi psicóloga favorita, y yo, que me presentaba como cuenta-cuentos, con la ayuda y comprensión de las personas que tuvieron a bien asistir. Mientras íbamos desarrollando el tema fui dándome cuenta de varias cosas:
Como si se tratara de un bautismo de agua helada, la primera experiencia de abandono o decepción experimentada por un niño es ciertamente necesaria para que la confianza ciega que hasta entonces tenía depositada en el mundo de los adultos caiga para dar lugar a una mirada más real. Sin embargo, esta caída puede resultar intolerable dependiendo del momento y circunstancias en que ocurrió. Cada niño puede experimentar de maneras muy distintas el abandono y sus consecuencias posteriores. Un mismo acontecimiento –el abandono, en este caso- es vivido de formas distintas según el niño. Con ello quiero decir que cada persona registra las experiencias de un modo muy particular y de acuerdo al guión en el que se sustenta su vida. Los hechos concretos actúan no tanto como causa sino como detonante de contenidos emocionales que necesitan ser vividos. Sin embargo, si esta experiencia ha resultado insoportable y continua interfiriendo en la vida emocional de una persona, puede dificultar una visión clara de las demandas espirituales contenidas en este guión, a la vez que perpetúa y da poder a las circunstancias externas -escudriñando la actitud de los demás o buscando la media naranja en la que confiar ciega e irracionalmente, por poner unos ejemplos-.
Así, pues, una persona que se haya sentido abandonada y no le esté resultando posible captar el sentido espiritual que ello tiene, atraerá experiencias en las que se sentirá abandonada.

El abandono puede ser tomado como una experiencia iniciática tan impactante como la del propio nacimiento. De hecho, una elaboración del trauma posibilitará un nuevo nacimiento.

El sentimiento de abandono nos lo encontramos en la sociedad de mil y una maneras como, por ejemplo, ahora, con la crisis financiera, el alto nivel de paro y los casos de corrupción que nos asaltan. Lo que hasta ahora parecía honorable, estable y seguro se nos muestra como el nido de cocodrilos que en realidad ya era. Así, pues, el sentimiento de abandono y decepción es necesario para la madurez personal y colectiva.

EL ABANDONO PATOLÓGICO

Si se ha cronificado y convertido en patológico, el abandono puede erosionar la confianza en los demás, a la vez que idealiza el amor hasta el punto de estar atrayendo nuevas experiencias dolorosas. La patología del abandono puede provocar en las personas dos tipos de actitudes sintomáticas:
a.- gran preocupación por los demás y generosidad compulsiva orientada a personas que no la necesitan ni la pueden aprovechar.
o bien
b.- avaricia, celos, desconfianza, ostracismo y demás conductas antisociales.

El anhelo de pertenencia herido es el factor común a estas actitudes. Según su magnitud, puede generar un pánico de exclusión que puede dar lugar a un exilio emocional incluso habiendo apoyo emocional explícito por parte de los demás.
Personas muy independientes y emocionalmente desapegadas pueden haber sido niños que se han sentido abandonados. Su reacción ha sido el ostracismo, experimentado ahora como dificultad para comprometerse en relaciones íntimas bajo la excusa de preservar la libertad. Derivadas de esta actitud son la confusión, el donjuanismo –femenino y masculino-, la promiscuidad sexual o lealtad hacia relaciones que hace tiempo no existen –fidelidad a relaciones fantasma-.

ABANDONO EMOCIONAL Y DESCUIDOS COTIDIANOS

En el escenario de la vida cotidiana podemos encontrar muestras de hasta qué punto un sentimiento de abandono no superado puede estar interfiriendo en nuestras rutinas, el manejo de las cuales puede convertirse en un oráculo de nuestra psique y estado emocional. La ley de atracción actúa de tal manera que aquellos nudos no desatados –el abandono, por ejemplo- pasan a ser un modo más de la personalidad que contamina lo que es genuino en el individuo provocando nuevos abandonos tanto por activa como por pasiva.

Una persona que se siente abandonada puede ser presa de ira, depresión, tristeza, miedo o pereza. Si, no se extrañen: la pereza es una forma sutil de autodefensa. Modernamente se la ha venido a llamar procrastinación: el arte de abandonar o postergar asuntos, tareas, relaciones, afectos y potenciales. Cualquiera de nosotros podría hacer un abandonómetro o procrastinómetro hecho a base de las siguientes preguntas: ¿cuántas excusas pone uno para no clarificar una situación confusa o atascada? ¿cuántas tareas relacionadas con el hogar o con la atención familiar están pendientes de ejecutarse? ¿cuántas excusas se pone uno para no reconciliarse con una persona querida? ¿cuántas cosas perjudiciales para la salud uno permite a sabiendas? ¿hasta qué punto puede traicionarse el propio potencial, la creatividad y lo auténtico en nombre de la seguridad, la comodidad o el miedo? ¿hasta qué punto puede soportarse una relación insatisfactoria? ¿hasta qué punto se puede estar negando la atracción que se experimenta por otra persona? Etcétera. La inseguridad a la hora de asumir decisiones arriesgadas puede ser una resonancia de esa vieja herida relacionada con el abandono y que se manifiesta como un temor que quedarse sólo si uno contradice los deseos de los demás.

UNA VARIANTE SUTIL: LA SOBREPROTECCION

Aunque pueda tratarse como asunto independiente, una forma de abandono encubierta es la sobreprotección que algunos niños experimentan y que en la vida de adultos se manifestará con señales muy parecidas a las del abandono. Un adulto que de niño fue sobreprotegido puede ser tan aprensivo, temeroso y desconfiado como otro que fue abandonado. No obstante, y puesto que a un niño no se le puede sobreproteger sin aniquilar su libertad, el sentimiento y sus consecuencias son idénticas a las del abandono. En realidad, la sobreprotección es una máscara del abandono: es un secuestro en toda regla.
Así, pues, tanto si el niño ha sido abandonado o sobreprotegido, el dolor, la minusvalía y la falta de desenvoltura afectiva pueden ser calcadas.

EL MIEDO A LA LIBERTAD

Dar de comer a este dolor impide experimentar el verdadero miedo de fondo: el miedo a la libertad. Al hacer del sentimiento de abandono un culto y colocar el anhelo protector de los demás como prioritario, acabamos reclamándoles irracionalmente un reconocimiento y nos convertimos en sus esclavos (síndrome de Estocolmo). De este modo acabamos actuando en detrimento de la propia dignidad y libertad.

17/11/2009

Celebrar el miedo


Deberíamos celebrar el miedo de la misma manera con que celebramos un golpe de suerte, una boda o un acto agradable. Sin embargo, huimos de él. Y él, el pobre, se siente marginado y pide atenciones de forma intensa. Quiere decirnos algo pero no lo comprendemos, no lo queremos, lo rehuimos, nos subimos por las paredes, nos deprimimos, dejamos de hacer cosas o nos da por hacer cosas que no sirven para nada.
El miedo es nuestro amigo. Sin embargo, es una emoción que nos puede llevar a tergiversar y desaprovechar potencialidades y oportunidades. El enemigo es la gestión del miedo, no el miedo. Lo que nos da miedo es nuestra propia torpeza a la hora de gestionar una energía tan descomunal.

El miedo que sentimos ante una crisis es el mismo miedo que sentimos por primera vez ante una fuerte sensación de incapacidad. Probablemente, de niños, sin suficiente protección, sentimos miedo; y el miedo que sentimos ahora no es más que una repetición del mismo miedo a no saber a qué agarrarnos.

El miedo es el reverso de la valentía. Van juntos. Son la misma energía pero con diferente gestión, la cual puede llevar al abismo o al progreso; puede llevarnos a claudicar o a elevarnos por encima de nosotros.
Preparémonos para una buena gestión.

El Talento se cultiva


Justicia natural

En su cuarto libro, Las claves del talento (Zenith), Coyle nos explica que el talento no es un don misterioso que responde a las leyes del azar y a la genética, sino a un aislador celular, la mielina, que se desarrolla en respuesta a determinadas señales. Visitó los semilleros de talentos del mundo, que suelen ser lugares destartalados pero donde se dan los tres elementos fundamentales: práctica intensa, motivación y buenos maestros. Una habilidad se desarrolla a través de la observación, hasta el punto en que uno se pueda imaginar a sí mismo poniendo en práctica lo observado; repetir, valorar el error, trabajar más lentamente: conquistar la precisión, y aprender a sentirlo: intentarlo y volver a intentarlo.


"El talento ni es innato ni es genético: el talento se cultiva"
IMA SANCHÍS - 17/11/2009

Tengo 44 años. Nací en San Luis (Misuri), pero he crecido y vivo en Alaska. Estoy licenciado en Literatura Inglesa y tengo un máster en Periodismo. Estoy casado y tengo 4 hijos, de 7 a 14 años. Abogo por el humanismo. El talento es muy democrático. Soy católico irlandés

La excelencia es un hábito?
Eso dijo Aristóteles: "Somos lo que hacemos repetidamente". La excelencia es un habito que podemos cultivar a través de una serie de mecanismos y circuitos neuronales.

Ha creado usted el club de fans de la mielina.
Esa sustancia que rodea el núcleo de las neuronas es como la banda ancha de nuestro cerebro, pero en este caso no hay ningún técnico que nos la instale; para establecerla y que nuestro cerebro funcione a mayor velocidad, fuerza y precisión, necesitamos práctica y repetición.

¿Más mielina, más excelencia?
Exacto, y todos podemos cultivarla. El neurólogo Bartzokis, investigador de la mielina, dice que todas las habilidades, todo el lenguaje, toda la música, los movimientos, están hechos de circuitos vivos; y todos los circuitos crecen según determinadas reglas.


¿Reglas que aplicaban ya los florentinos del la época de Miguel Ángel?
Pensamos que esa época y ese lugar dieron una gran cantidad de talentos innatos, pero en realidad era fruto de un sistema de formación en el que los niños a partir de los 7 años se convertían en aprendices activos de grandes maestros. No escuchaban ponencias, sino que hacían, preparaban frescos y pinturas durante diez años.

¿Hay que volver a los oficios para superar el fracaso escolar?
La práctica intensa realizada con energía, pasión y compromiso; con motivación, junto con la admiración por los maestros y la integración de los errores como parte del aprendizaje, son las claves que he visto repetirse a lo largo de mi investigación en los variopintos semilleros de talentos.

¿Cómo empezó todo?
Haciendo un reportaje sobre un club de tenis muy pequeño del que había surgido un gran campeón, me di cuenta de que ese club había dado más campeones que todos los clubs de EE. UU. juntos.

¿Qué entiende por práctica intensa?
Al límite de nuestras habilidades, el objetivo debe estar siempre un poco más allá de lo que damos de sí.


¿De dónde procede el combustible de la motivación?
Pensamos que del interior, pero la mayoría de las veces procede del exterior. Nada motiva más que hallar el ejemplo de eso en lo que queremos convertirnos.


¿Qué diferencia a los maestros instructores de los semilleros de talentos?
No dan discursos, son anónimos; por lo general, personas poco valoradas. Nadie conoce a Larisa Preobrazhenskaya, entrenadora de un club de tenis de Moscú que ha generado talentos por valor de millones de dólares. Vi llegar a su clase a una alumna nueva.

¿Y?
Larisa detuvo la clase, la miró y le pasó la pelota, estableciendo con ella una conexión. Para esa niña su entrenadora se convirtió en un referente. Y siempre daba instrucciones breves, cortas y rápidas en el momento, mientras estaba sucediendo.


Entiendo.
Los susurradores de talento suelen ser personas mayores y humildes, atletas emocionales que saben encender la pasión en sus alumnos y la práctica intensa. Y lo hacen con sentido del humor, herramienta básica para que el esfuerzo no resulte frustrante.


Las calles de Brasil producen mejores jugadores que los mejores clubs.
Los semilleros de talentos son lugares pobres que carecen de recursos pero ricos en lo que cuenta. En Brasil juegan al fútbol sala: el juego está comprimido, se toca la pelota un 600% más que en los campos grandes; la pelota es más pequeña, se cometen más errores, por todo ello los circuitos cerebrales se activan con mucha más frecuencia.

¿Hay que felicitarse por los errores?
Sin ellos no avanzamos. Tenemos 100.000 millas de circuitos en el cerebro, podríamos dar cuatro vueltas alrededor de la Tierra, y lo que hacemos con esos circuitos depende de nosotros, nosotros debemos encenderlos para conseguir el talento.

¿Cómo avivar el talento?
Visité una escuela en un barrio pobre de EE. UU. en la que había una maestra que elevó la media de las notas. Todas sus clases empezaban con la frase: "Gracias a lo que vamos a hacer ahora iréis a la universidad", y les explicaba las excelencias de tener una carrera. Los llevaba a visitar la universidad y a entrevistarse con universitarios de su barrio.

Despertar el entusiasmo por aprender.
La gran mayoría de los atletas con grandes marcas suelen ser los pequeños de la familia: corrían como locos para alcanzar a sus hermanos mayores. Hay otro estudio que demuestra que los mejores pianistas se iniciaron con profesores muy corrientes pero entusiastas y cariñosos.


Un buen maestro es un tesoro, ¿pero qué puedo hacer yo?
Yo pensaba que ser padre equivalía a desvelar el talento oculto de mis hijos. Después de mi investigación me he dado cuenta de que lo que debo hacer es exponer a mis hijos a cuantas más cosas, mejor, y fijarme en su reacción, ver qué les motiva. Y siempre hay que alabarles por el esfuerzo.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido de su investigación?
Darme cuenta de que el talento no tiene tanto que ver como creíamos con los genes. El talento se cultiva, y no es necesario ser rico.

16/11/2009

Sobre Leonardo / Martin Kemp en La Contra


Pensamiento lateral

Kemp me cuenta que Da Vinci siempre llevaba una listita como de la compra de personas a quienes tenía que preguntar cosas. Y ahí aparecía la verdad: en la ausencia de soberbia y avaricia. Kemp con su firma hace que un dibujo valga 150 millones de dólares y no cobra un céntimo. También para Da Vinci el dinero sólo era medio para su aventura: descubrir el todo en la minucia (la lógica del universo en el ala de un murciélago) y la eternidad en ese instante. Ni la alucinación del bolsillo ni la de la carne dieron más placer a Leonardo - yo diría que ni al abnegado Kemp-que la mayor tarea que nos propone la existencia: explicarla. Y, de camino, preguntarla: como los sabios y los niños.

Martin Kemp, descubridor de obras de Leonardo Da Vinci; profesor de Arte en Oxford

"Y allí en el dibujo... ¡estaba la huella dactilar de Leonardo!"
 

Intento, como Leonardo, mantenerme niño de mente. Y cada vez descubro más cosas que no sé. Nací en Windsor de dos administrativos. Soy un fósil y creo en el servicio público: no cobro por peritar. Participo en Creativity Science and Art,del Institut de Recerca Biomèdica.

Casi cada día recibo una obra cuyo propietario dice que es de Leonardo Da Vinci...

...

... Suelen ir acompañadas de informes tan largos como tediosos, pero el mes pasado fui a un programa de la tele suiza y me trajeron un dibujo bellísimo sobre pergamino de una joven...

¿Tuvo usted una corazonada?

Había sido atribuido a un pintor alemán del XIX y había sido subastado en Christie´s de Nueva York por apenas 12.000 euros...

Y usted dijo que era un Da Vinci y ahora vale 147 millones de dólares.

... Y, sí, me dio un salto el corazón, pero desde ese momento todo mi esfuerzo mental fue no creer que el dibujo era de Leonardo.

¿Por qué?

Porque en cuanto lo crees, pierdes la lucidez y conviertes el resto del peritaje en un ejercicio de darte la razón a ti mismo.

Y la verdad nace de la humildad.

Cualquier investigación empieza sólo cuando aceptas tu ignorancia y no resistes tu curiosidad. ¡Debería ver las inacabables "listas de personas a las que preguntar" que hizo Da Vinci! Estaba siempre preguntando a otros que él sabía que sabían más que él.

¿Cómo supo que era un Da Vinci?

Los infrarrojos revelaron que allí en el dibujo estaba... ¡la huella dactilar de Leonardo!

¡Cómo saben que no era de otro?

Leonardo manoseaba sus obras y dejó muchas de sus huellas dactilares de hace 500 años que se han tomado - incontestables-del San Jerónimo y de otras pinturas suyas.

¿Son suficientes como prueba?

Sin ser concluyentes contribuyen a dar solidez al peritaje, construido por otras muchas evidencias: si una sola falla, todo el informe se cuestiona. Por ejemplo, si el vestido del cuadro no fuera el de la época, aunque estuviera la huella no podría asegurar la autoría.

¡Enhorabuena! ¿Cuánto ha cobrado?

Si cobrara de quien me consulta, sería juez y parte, porque tendría interés en demostrar que es un Da Vinci para poder cobrarle.

Algo le darán: ¡ellos se han forrado!

Mire: supongo que soy un dinosaurio, pero aún creo en el servicio público: yo no he cobrado jamás ninguna comisión de nadie. Mi sueldo de Oxford me es suficiente.

¿Leonardo colma todo su intelecto?

Él está en todo y todo está en él: a mí ya no me sorprende que me sorprenda, pero sigue sorprendiéndome con nuevas sorpresas.

Deme otra sorpresa davinciana.

Coordiné un equipo de un ingeniero de dinámica de fluidos del Instituto de Tecnología de California y un cirujano cardiovascular y analizamos los dibujos del sistema cardiaco de Da Vinci.

Y...

Cinco siglos después, Leonardo descubrió al doctor Francis Welsh nuevos detalles sobre el músculo cardiaco que han llevado al cirujano a introducir modificaciones en su protocolo de intervención.

¿Cómo logró Leonardo esa perfección?

Porque no era un pintor cualquiera que copia la imagen de algo. Para Da Vinci, el dibujo es la forma suprema de conocimiento.

¿En qué sentido?

Antes de dibujarlo, Leonardo tenía que desconstruir la realidad del objeto y su funcionamiento: entenderlo a fondo. Y al dibujarlo, la reconstruía. Así era capaz de recrear todas las conexiones de la realidad.

Y le interesaba todo: corazón o avión.

Porque el conocimiento es universal o no es. Y no es una constatación mística, sino puramente racional: dibujar el mundo era su manera de aprehender su unidad.

Pero sus aviones no podían volar.

¡Cómo que no! Yo mismo hice construir a la empresa Skysport de aviones antiguos un ala delta siguiendo el diseño de Da Vinci, a su vez tomado de los murciélagos. ¡Y voló! Planeó de forma suave y eficiente.

Ya no me sorprende que sorprenda.

Por eso, cuando mire un Leonardo, no mire una pintura. Piense que está viendo un diálogo entre las estructuras cognitivas de nuestro cerebro y las de la naturaleza.

Volveré a mirar la Mona Lisa.

Ha citado usted un complejo tratado de anatomía: ¡no la mire! Trate de entenderla.

¿Dónde está el misterio?

No lo hay. No hay misterios, códigos ni místicas. Leonardo es complejo, pero nada esotérico. Al contrario, es un convencido empirista. No hay nada en la mente que no esté fuera de ella en la naturaleza, por eso sólo le interesa lo que puede experimentar.

Da Vinci era homosexual: ¿eso cuenta?

No es determinante en su obra. Al parecer, uno de cada siete hombres tiene tendencias homosexuales y eso incluye algunos genios, pero no significa que todos los homosexuales sean genios. Leonardo sublimó su necesidad de placer en su búsqueda de la verdad.

¿No tuvo un gran amor... o muchos?

Era un hombre hermoso, muy guapo y muy querido y afectuoso, pero autocentrado. Y le dedicaron cartas entusiastas.

¿No se prodigaba en versos?

He dedicado mi vida a estudiar sus notas y doy fe de que en esas miles de páginas no hay nada personal. Para él, la gran aventura del hombre - de todos los hombres-era explicar la realidad.

¿El secreto Da Vinci?

Cuatro quintas partes de sus manuscritos han desaparecido. La quinta es una lección de humildad: los amigos se reían de Leonardo porque siempre hacía preguntas y más preguntas. Como un niño.

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